Leo con divertimento y con gracia en EL PAÍS que el fin de las desgravaciones fiscales de la vivienda han disparado las ventas de pisos en lo que llevamos de 2010. La verdad es que no me extraña dada la enorme desinformación a la que está sometida el grueso de la población. La gente oye campanas y cree que esto de la vivienda va a ir otra vez para arriba, cuando con total seguridad estamos en la antesala de un descenso muy brusco del precio de la misma.
Se trata de una corrección de los precios de un bien producido en exceso y cuyo precio se ha desviado totalmente de la evolución del IPC desde hace casi dos décadas. Esto es lo que se denominó burbuja inmobiliaria. Los precios de los pisos se dispararon fuera de toda lógica económica. Sin embargo, la dinámica de las burbujas está muy bien caracterizada. Suelen durar 20 años de subidas de precios y se desinflan en unos cuatro años aproximadamente. Nuestra particular burbuja comenzó en 1986 con la entrada en la unión europea y con la recuperación de mucho dinero negro que se invirtió en vivienda. En el 2006, vigésimo aniversario de la burbuja, se produjo el denominado “turning point” o punto de inflexión. Fue el momento en el que los precios de los pisos dejaron de subir y comenzaron un tímido pero inexorable descenso.
Estamos ahora, cuatro años después del turning point, en un momento económico muy delicado. España está completamente desangrada en lo económico. Tenemos un paro rampante, crisis de finaciación, el crédito a las empresas es casi inexistente y lo peor es que parece que la cosa no va a ir a mejor. Pues bien, aunque no lo creáis, lo cierto es que todo eso depende de la burbuja inmobiliaria. En otras palabras, del precio absurdo de la vivienda en España.
Dicen los expertos que para que nos recuperemos los precios tienen que caer a plomo. Casi un 50% desde máximos. Es decir, que un piso que valía 400.000 en 2006 no costará más de 200.000. Eso es lo que hay, y así se va a cumplir igual que sucedió en Japón.
El problema es cuando leemos el citado artículo:
La gente, que sigue obsesionada con que hay que comprar un piso como sea, como si se fueran a acabar… se han tragado de nuevo la publicidad intoxicadora y envenenada de los medios de comunicación. “Se acaba la desgravación de vivienda ERGO es un buen momento para comprar”.
ERROR.
El precio sigue completamente desviado del precio que deberían tener las viviendas de acuerdo al nivel salarial, capacidad adquisitiva de los españoles y oferta de vivienda.
Comprar un piso en 2010, a las puertas de las bajadas definitivas de los pisos, es una SOBERANA GILIPOLLEZ. Así que si has llegado a este blog buscando el pisito de tus sueños, sólo me queda decirte que no seas canelo y que busques en google los siguientes conceptos:
- Bull Trap
- Burbuja inmobiliaria
- Capitulación inmobiliaria
- Negative equity
- Inmobilizado negativo
Cuando lo leas con detenimiento, y cuando hayas hecho cuentas de lo que significan económicamente estos conceptos… entonces y solo entonces, te paras a pensar si comprar ahora es una buena idea… o es lo peor que puedes hacer en tu vida.